En esta entrada os voy a hablar del primer número de la Revista Tintín, que vio la luz el día 26 de septiembre de 1946.
En alguna entrada anterior os he hablado del injusto ostracismo al que se vio forzado Hergé una vez Bélgica fue liberada, las acusaciones de colaboracionismo por haber publicado en las páginas de Le Soir durante la ocupación solo lograron que pasara una noche en una celda, pero le tuvieron aproximadamente dos años sin publicar en ningún medio y eso fue lo realmente grave.
Raymond Leblanc fue un meritorio miembro de la resistencia y cuando terminó la ocupación convenció a su amigo Hergé para crear una revista juvenil que llevara el nombre de su personaje más famoso, Tintín. Hergé aceptó, poniendo fin a su cautiverio artístico y comenzando una etapa que marcaría para siempre la historia del cómic europeo y mundial.
El las páginas de la revista Tintín se dieron a conocer muchos de los que luego han sido llamados grandes del cómic franco-belga, desde sus colaboradores más cercanos como, Edgar P. Jacobs, Jacques Martin, Bob de Moor, Roger Leloup… hasta inmortales como Giraud (Moebius), Franz, Cosey, Delaby, Goscinny y Uderzo, Hermann, Rosisnki e incluso el español Victor de la Fuente en unos pocos números con su maravilloso Sunday, entre otros muchos…
Por todo lo antes expuesto ya habría que considerar este número como uno de los eventos más importantes del siglo XX en cuanto a cómics se refiere, pero es que además en él se continuaba la historia abandonada dos años antes a la fuerza, Las 7 Bolas de Cristal, bajo el ya mítico título de El Templo del Sol.
Os dejo unas imágenes del número 1 de la Revista Tintín belga.


